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jueves, 23 de noviembre de 2023

TÉCNICAS DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA - ABP 3




Es un placer para nosotros, el grupo de Evaluamentes Pro, publicar lo que será nuestra última entrada grupal. A continuación hablaremos sobre las distintas técnicas de evaluación psicológica que se utilizan aplicadas a las psicología infantil.

En primer lugar vamos a dejar un enlace para ver una línea del tiempo que refleja una línea del tiempo sobre las diferentes perspectivas históricas dentro de la evaluación psicológica: 





Como hemos mencionado anteriormente, la población a la que va dirigida la evaluación psicológica que vamos a mencionarles hoy es a niños y adolescentes, y en algunos casos también puede ser aplicable a los adultos. Todos los test y técnicas que se verán más adelante son adaptados en función de la edad de los participantes y se centran en el desarrollo de los mismos. Para llevar a cabo la evaluación se tienen varios factores en cuenta, en primer lugar, el entorno familiar, ya que no solo es importante para poder analizar el comportamiento de niños en casa, sino que las relaciones padres-hijos y las prácticas parentales son variables a tener en cuenta para la evaluación. Por otro lado, hay que considerar el contexto psicosocial de los evaluados, sin dejar de lado a los factores culturales y las expectativas que rodean e influyen directamente en el comportamiento del niño.

Para ello, todas las evaluaciones tienen un gran respaldo teórico y científico que aporta evidencia a los estudios para que las distintas técnicas sean precisas, exhaustivas y comprensibles para diferentes audiencias.

El objetivo de las distintas técnicas que mencionaremos más adelante es recopilar información sobre el funcionamiento conductual, social y emocional de un niño con respecto a la planificación, implementación o evaluación de una intervención. Estas exploran y analizan los siguientes factores: las fortalezas (relaciones, recursos, metas), debilidades (economía, discriminación, vulnerabilidades individuales y familiares), la cultura (expectativas y rituales) y los resultados deseados (inclusión en la planificación del tratamiento), es decir, la evaluación se centra en comprender los comportamientos del niño, su entorno influyente y se recopila información de múltiples informantes, como el propio niño, los padres y los maestros. Asimismo, las principales condiciones que se evalúan con estas entrevistas son los diversos trastornos conductuales o emocionales, que se pueden presentar en la vida del niño o adolescente. Entre estos encontramos, déficit de atención/hiperactividad, trastorno de ansiedad, estado de ánimo y adaptación, problemas de aprendizaje, trastornos de la conducta, estados afectivos y procesos cognitivos. Un ejemplo de técnica para evaluar diversos trastornos es la entrevista diagnóstica para niños y adolescentes (DICA). Esta entrevista evalúa diversas condiciones, como son, el trastorno déficit de atención/hiperactividad, trastorno de ansiedad y del estado de ánimo, varias categorías de trastornos por uso de sustancias, trastorno de la alimentación y la eliminación, y trastorno de oposición desafiante y de conducta.

Además, las listas de comprobación del comportamiento se presentan como una evaluación para medir el comportamiento de un niño, éstas, son herramientas que requieren que los adultos evalúen diversos elementos para determinar en qué medida un niño exhibe ciertos comportamientos, por lo que se considera una prueba indirecta. Estas listas son útiles para ofrecer una visión general del comportamiento infantil, definir dimensiones o conjuntos de respuestas que caracterizan dicho comportamiento y medir la efectividad del tratamiento. Entre ellas, las más utilizadas son la Lista de Control del Comportamiento Infantil (CBCL), y el Formulario de Informe del Profesor sobre la Lista de Control del Comportamiento Infantil (CBC TRF).

En el contexto de las evaluaciones se busca una comprensión completa, no solo proporcionando diagnósticos y puntajes de prueba, sino también considerando técnicas de evaluación, psicometría, psicopatología del desarrollo y enfoques de intervención avanzados, es así que, no sólo hay que centrarse en el individuo, sino también en los factores situacionales y el entorno que le rodea. Para lograr que el diagnóstico sea preciso, es importante que el evaluador se enfoque en el estado emocional y afectivo, el comportamiento, el estado interno y los resultados de las pruebas. Un ejemplo sería el Instrumento Psiquiátrico Infantil y Adolescente (CAPA), el cual, es una entrevista semiestructurada que evalúa el desempeño general en relación a la escuela, el hogar, la vida familiar, los compañeros y las actividades. 




A continuación, si hacéis click en la imagen que tenéis justo abajo veréis una tabla donde vienen explicadas todas y cada una de las técnicas que se utilizan para la evaluación psicológica infantil. Las técnicas están divididas en función si son una técnica directa (cuando el evaluador o investigador está presente durante la ejecución o registro del test o prueba que se esté realizando) o indirectas (
cuando el evaluador o investigador conoce el hecho observado o el registro que se ha realizado en la prueba gracias al análisis previo que ha realizado otra persona), y vienen explicadas con diferentes ejemplos que hemos encontrado en la lectura científica en la que nos hemos basado para hacer esta última entrada grupal. ¡Esperamos que os resulte útil esta tabla!




Una vez ya conozcáis toda la información sobre las distintas técnicas de evaluación, os presentamos el siguiente vídeo, en este vídeo (realizado por los integrantes del grupo) hemos querido representar todos los conocimientos que hemos aprendido, plasmando las técnicas que consideramos más adecuadas con una escena en la que una madre acude a consulta con su hijo: 


                      


Por último, a modo de conclusión de lo que hemos aprendido sobre las distintas técnicas de evaluación psicológica infantil, entendemos que la observación directa e indirecta en niños y jóvenes es fundamental para comprender su desarrollo, comportamiento, competencias y necesidades. Ambas técnicas ofrecen perspectivas complementarias, permitiendo a los observadores obtener una imagen más completa y precisa del individuo en cuestión. 

La combinación de observación directa e indirecta proporciona una visión integral y equilibrada de la vida de niños y jóvenes, permitiendo a los observadores y profesionales de la salud y la educación tomar decisiones informadas y brindar un apoyo más efectivo para su desarrollo y bienestar. 

La observación directa implica la presencia física del observador en el entorno del niño o joven, permitiéndole presenciar y documentar directamente su comportamiento, interacciones y actividades. Esta técnica es valiosa porque proporciona datos inmediatos y contextuales. Los observadores pueden captar expresiones faciales, gestos, tono de voz y otras señales no verbales que son esenciales para entender las emociones y la comunicación no verbal. 

Por otro lado, la observación indirecta se basa en la recopilación de información a través de métodos que no requieren la presencia física del observador en el momento de la conducta. Esto puede incluir entrevistas, cuestionarios, análisis de registros y revisión de documentos. Aunque menos inmediata que la observación directa, esta técnica proporciona información sobre pensamientos, percepciones y experiencias que pueden no ser evidentes durante una observación en tiempo real. 

Gracias al trabajo hecho bajo ABP entendemos que ambas técnicas son cruciales para un enfoque holístico en la evaluación y comprensión del comportamiento de niños y jóvenes. La observación directa es esencial para captar comportamientos espontáneos y dinámicos, mientras que la observación indirecta permite acceder a aspectos más introspectivos y subjetivos de su vida. 

Al aplicar estas técnicas, es importante considerar factores como el entorno cultural, social y económico, ya que estos influyen significativamente en el comportamiento y las experiencias de los niños y jóvenes. Además, la observación debe realizarse de manera ética, respetando la privacidad y la confidencialidad. 

Encontramos el ámbito educativo como un contexto crucial para ejecutar estas técnicas de observación, estas son esenciales para diseñar intervenciones personalizadas y adaptar el programa a las necesidades individuales de los jóvenes y niños. En entornos clínicos, la observación directa e indirecta puede ser crucial para el diagnóstico y tratamiento de problemas de salud mental o del desarrollo. 

Entre la observación directa e indirecta encontramos que la directa permite a los observadores sumergirse en el entorno natural del individuo, lo cual facilita la comprensión inmediata del contexto en el que se desarrolla el comportamiento mientras que la indirecta, como entrevistas o cuestionarios, nos permite acceder a pensamientos o cogniciones no perceptibles en la observación directa. Para recalcar lo anterior, bajo esta premisa y lo anteriormente dicho, llegamos a la conclusión que, para una correcto y fidedigno diagnóstico, seria óptimo utilizar ambas técnicas de un mismo caso, ya que, al utilizar simultáneamente ambas técnicas, conseguimos disminuir el impacto de las desventajas particulares de cada técnica. 

Para terminar con esta entrada, hemos realizado un breve juego con preguntas sobre lo que habéis aprendido en esta entrada del blog,  nos hemos basado en un programa de televisión que seguramente todos conoceréis. ¡Disfrutad y mucha suerte!

Haz click en la imagen para jugar 👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇



REFERENCIAS:

Kearney, C. A., Freeman, A. J., & Bacon, V. (2019). Structured and semistructured interviews for children. En Elsevier eBooks (pp. 337-353).  https://doi.org/10.1016/b978-0-12-802203-0.00011-0

Greene, R. W., & Ollendick, T. H. (2019). Behavioral assessment of children. En Elsevier eBooks (pp. 435-459). https://doi.org/10.1016/b978-0-12-802203-0.00027-4

Geisinger, K. F., Bracken, B. A., Carlson, J. F., Hansen, J. C., Kuncel, N. R., Reise, S. P., & Rodriguez, M. C. (2013). APA Handbook of Testing and Assessment in Psychology, Vol. 2: Testing and Assessment in Clinical and Counseling Psychology. En American Psychological Association eBooks. https://doi.org/10.1037/14048-000 


Barry, C. T., Frick, P. J., & Kamphaus, R. W. (2013). Psychological assessment in child mental health settings. En American Psychological Association eBooks (pp. 253-270). https://doi.org/10.1037/14048-015  




















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