Luis
Fernández de los Ronderos García
Relación diversidad cultural y las puntuaciones del Cociente Intelectual (CI)
Existe
una premisa conflictiva en la relación directa entre diversidad cultural y
puntuaciones de cociente intelectual, ya que, esta relación (que yo entiendo
como bidireccional) involucra diversos factores como son los socioeconómicos, los
educativos y los culturales. La evaluación a través de ciertas pruebas han salido
a debate entre profesionales de la materia, ya que, por desgracia, encontramos sesgos
culturales en el diseño, programación e intervención de las pruebas.
La
diversidad cultural debe tener un protagonismo en la evaluación de las
puntuaciones obtenidas en pruebas que miden el CI, puesto que las pruebas miden
valores, aptitudes y conocimientos que
pueden que no tengan el mismo valor en todas las culturas o contextos, es
decir, los diferentes niveles de calidad en la educación y las diferentes
dificultades al acceso educativo son, por ejemplo, algunos factores que pueden
afectar las puntuaciones de CI y no ser iguales en todos los lugares del mundo.
Por lo que, si evaluamos a las personas desde un prisma individualista donde se
tiene en cuenta que todos somos iguales, anulando así el concepto de
diversidad, las personas con diferentes características están siendo
discriminadas y evaluadas de manera errónea.
Es
importante definir que la inteligencia es un fenómeno multifacético, es decir,
no es un número que mida un único factor, son muchas caras de unas personas lo
que mide su inteligencia, las cuales van más allá de las habilidades medidas
por las pruebas de CI. La diversidad de estilos cognitivos, formas de abordar diversos
problemas y la valoración de diferentes tipos de conocimiento y habilidades
culturales entre otras cosas son aspectos fundamentales para comprender la
inteligencia en su totalidad. En este sentido si tomamos como cierto la teoría
de Gardner, en la que se aborda el tema de la inteligencia como un conjunto de
8 apartados, si no las evaluamos desde una mirada conjunta a la diversidad, lo
probable es que las mediciones no sean acertadas y por lo tanto, inválidas.
Las
pruebas de CI deben ser cuidadosamente creadas y adaptadas para garantizar su validez
y representatividad en los diferentes contextos culturales. La adaptación
cultural de las pruebas implica la revisión y modificación de elementos que
puedan ser sesgados culturalmente, así como la incorporación de perspectivas
culturales diversas en el proceso de desarrollo de las pruebas. Añadir las diferentes
perspectivas culturales al diseño de las pruebas y la formación de los evaluadores
son temas fundamentales para abordar la realidad de la diversidad en la
medición del cociente intelectual.
La
relación entre diversidad cultural y puntuaciones de CI destaca la necesidad de
abordar la evaluación de la inteligencia con sensibilidad cultural y
reconocimiento de la diversidad de capacidades cognitivas. Entonces, me parece
esencial que se cree un plan para implementar estrategias que minimicen todo lo
posible, los sesgos culturales en las pruebas que midan el cociente intelectual
y garantizar así, la evaluación de la inteligencia justa, equitativa y
culturalmente sensible en todos los contextos posibles.
Es
decir, teniendo en cuenta que la diversidad cultural influye directamente en la
forma en que los seres humanos nos expresamos y desarrollamos según nuestro
contexto, llegamos a la conclusión que deben entonces, existir diferentes tipos
de inteligencia. La consideración de las variaciones culturales es esencial al
evaluar la inteligencia en términos de los 8 tipos propuestos por Gardner para
garantizar una evaluación más justa y equitativa.
Considero
además importante juntar la perspectiva de la diversidad en la creación de
pruebas de medición del cociente intelectual y la importancia de hacerlo
siempre desde el marco teórico de Howard Gardner, es decir, los 8 tipos de
inteligencia. Con esto quiero decir que, para mejorar y evolucionar en las
mediciones psicológicas del cociente intelectual es importante implementar
simultáneamente los 8 tipos de inteligencia y medirlos adecuadamente y hacerlo
desde la diversidad.
La
teoría de los múltiples tipos de inteligencia de Gardner ha profundizado el
entendimiento y análisis de la inteligencia al reconocer diferentes formas en
que las personas pueden expresar su inteligencia en diferentes áreas, por lo
que, esto me parece crucial a la hora de abordar la medición del CI junto a la
importancia de la diversidad dentro de la propia inteligencia, no solo de
manera geográfica o contextual.
Las
pruebas de CI son criticadas desde distintas áreas profesionales por su
incapacidad en tener en cuenta los diferentes contextos culturales y los sesgos
asociados a los mismos, puesto que los ítems de las pruebas pueden reflejar de
manera sesgada ciertas preferencias culturales y no de manera válida lo
evaluado. La diversidad cultural influye en las puntuaciones de estas pruebas. Además,
el CI tradicional tiende a enfocarse en habilidades cognitivas específicas,
como la resolución de problemas y la comprensión verbal y matemática, lo que
limita la representación real de las capacidades humanas.
La
teoría de Gardner propone que la inteligencia no se limita a un solo número,
como el CI, sino que se manifiesta de manera diversa en varios tipos de
inteligencia. Estos tipos incluyen la lingüística, lógica matemática, espacial,
musical, corporal-kinestésica, interpersonal, intrapersonal y naturalista. Esta
perspectiva nos brinda la visión sobre la diversidad de las capacidades
humanas, la cual nos brinda una visión más completa de la inteligencia, la cual
alcanza más allá de lo que las pruebas de CI tradicionales pueden medir.
En
conclusión, la medición del CI y la teoría de los tipos de inteligencia
proporcionan enfoques complementarios para entender la complejidad de la mente
humana. La diversidad cultural nos destaca la necesidad de abordar los sesgos
en las pruebas de CI y adaptarlas a todos los contextos por diversos que sean.
La teoría de Gardner ofrece una visión más inclusiva al reconocer y valorar las
diversas formas en que las personas pueden ser inteligentes. Al considerar
ambos enfoques, podemos avanzar hacia una comprensión más completa y equitativa
de la inteligencia, reconociendo la multiplicidad de talentos y habilidades
presentes en la diversidad de la experiencia humana.
Este
trabajo de investigación no solo me ha ayudado a entender la diversidad
cultural y sus sesgos asociados y la importancia del propio concepto en la
interpretación vital, no solo en la investigación o evaluación, si no, ha
despertado un interés profundo en mí sobre el tema, la inclusión, la
diversidad, su estudio y su entendimiento. Implementarlo a mi manera de
comportarme y evaluar personas y situaciones ha sido gracias a este proceso
académico.
Referencias:
Gardner,
H. (1995). Estructuras de la mente: La teoría de las inteligencias múltiples. Fondo
de Cultura Económica.